- Prohibición en lugares impuros: Está estrictamente prohibido leer, pronunciar o mantener abierta esta aplicación dentro del cuarto de baño, sanitarios o sitios con suciedad (Shulján Aruj, Oraj Jaim 85). Bloquee su pantalla o cierre la página antes de ingresar.
Los Cielos proclaman: “Los cielos relatan la gloria de El, y el firmamento manifiesta la obra de Sus manos.”
La Tierra proclama: “De HaShem es la tierra y su plenitud; el orbe y los que en él habitan.”
Y proclama asimismo: “Desde los confines de la tierra hemos oído cánticos: Gloria al Tzadik.”
El Gan Edén proclama: “¡Despiértate, viento del norte, y ven, viento del sur! Soplad sobre mi huerto, se derramen sus aromas. Venga mi Amado a su huerto, y coma de sus dulces frutos.”
El Guehinom proclama: “Porque ha saciado al alma anhelante, y ha colmado de bien al alma hambrienta.”
El Desierto proclama: “Se alegrarán el desierto y la tierra árida; la estepa se gozará y florecerá como la rosa.”
Los Campos proclaman: “HaShem con sabiduría fundó la tierra; afirmó los cielos con entendimiento.”
Las Aguas proclaman: “A Su voz se produce muchedumbre de aguas en los cielos, y hace subir las nubes de los confines de la tierra; Él hace los relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus depósitos.”
Los Mares proclaman: “Más que el estruendo de las muchas aguas, más que las recias ondas del mar, poderoso es HaShem en las alturas.”
Los Ríos proclaman: “¡Los ríos batan las manos, los montes todos de uno en uno canten de gozo!”
Los Manantiales proclaman: “Y cantando como quienes dan danzas, dirán: Todas mis fuentes están en ti.”
El Día proclama: “Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría.”
La Noche proclama: “Anunciar por la mañana Tu misericordia, y Tu fidelidad en las noches.”
El Sol proclama: “El sol y la luna se pararon en su morada; a la luz de Tus saetas anduvieron, y al resplandor de Tu fulgurante lanza.”
La Luna proclama: “Hizo la luna para los tiempos señalados; el sol conoce su ocaso.”
Las Estrellas proclaman: “Tú eres HaShem, Tú solo; Tú hiciste los cielos, y el cielo de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y Tú conservas la vida de todos ellos, y el ejército de los cielos Te adora.”
Las Nubes Densas proclaman: “Puso tinieblas por su escondedero, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, densas nubes de los cielos.”
Las Nubes Ligeras proclaman: “Carga también de lluvia la nube, y con su luz dispersa la niebla.”
El Viento proclama: “Diré al norte: Da acá; y al sur: No detengas; trae de lejos a Mis hijos, y a Mis hijas de los confines de la tierra.”
Los Relámpagos proclaman: “Hace los relámpagos para la lluvia; saca el viento de sus depósitos.”
El Rocío proclama: “Yo seré a Yisrael como rocío; él florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano.”
Las Lluvias proclaman: “Lluvia de copiosas bendiciones derramaste, oh Elokim; a Tu heredad, cuando estaba exhausta, Tú la reanimaste.”
Los Árboles Silvestres proclaman: “Entonces cantarán los árboles de los bosques delante de HaShem, porque viene a juzgar la tierra.”
La Vid proclama: “Así ha dicho HaShem: Como si hallando mosto en un racimo, dijesen: ‘No lo destruyas, porque bendición hay en él’; así haré Yo por amor de Mis siervos, que no lo destruiré todo.”
La Higuera proclama: “El que guarda la higuera comerá su fruto.”
El Granado proclama: “Como corteza de granada son tus mejillas detrás de tu velo.”
La Palmera proclama: “El tzadik florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano.”
El Manzano proclama: “Como el manzano entre los árboles silvestres, así es mi amado entre los jóvenes; bajo la sombra del deseado me senté, y su fruto fue dulce a mi paladar.”
Las Gavillas de Trigo proclaman: “Cántico de las ascensiones: Desde los profundos abismos te he invocado, oh HaShem.”
Las Gavillas de Cebada proclaman: “Plegaria del afligido, cuando está desfallecido, y delante de HaShem derrama su lamento.”
Las Demás Gavillas proclaman: “Se visten las praderas de rebaños, y los valles se cubren de grano; dan voces de júbilo, y aun cantan.”
Las Hortalizas del Campo proclaman: “Haces que se empapen sus surcos, asientas sus terrones; la ablandas con lluvias, bendices sus renuevos.”
Las Hierbas proclaman: “Sea la gloria de HaShem para siempre; alégrese HaShem en Sus obras.”
El Gallo proclama: “Cuando el Santo, Bendito Sea, se apersona ante los tzadikim en el Gan Edén, todos los árboles del Gan Edén exhalan sus aromas, se regocijan y alaban, y subsecuentemente él también se despierta y alaba.”
En su primer canto proclama: “Tal es la generación de los que Le buscan, de los que buscan Tu rostro, oh Yaakov. Selah. ¡Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria! ¿Quién es este Rey de gloria? ¡HaShem el fuerte y valiente, HaShem el poderoso en batalla!”
En su segundo canto proclama: “¡Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria! ¿Quién es este Rey de gloria? ¡HaShem Tzvaot, Él es el Rey de gloria! Selah.”
En su tercer canto proclama: “Erguíos, oh tzadikim, y abocaos a la Torá, para que vuestra recompensa sea duplicada en el Olam HaBa.”
En su cuarto canto proclama: “Tu salvación he esperado, oh HaShem.”
En su quinto canto proclama: “¿Hasta cuándo, perezoso, has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?”
En su sexto canto proclama: “No ames el sueño, para que no te empobrezcas; abre tus ojos, y te saciarás de pan.”
En su séptimo canto proclama: “Tiempo es de actuar para HaShem, porque han invalidado Tu Torá.”
La Gallina proclama: “Él da alimento a todo ser viviente, porque para siempre es Su bondad en el cosmos.”
La Paloma proclama: “Como la golondrina o la grulla así gorjeaba; gemía como la paloma; mis ojos alzaba hacia lo alto; oh HaShem, aflicción padezco, sé Tú mi amparo.”
Asevera la paloma ante el Santo, Bendito Sea: “¡Soberano del Universo! Sean mis alimentos amargos como el olivo pero provenientes de Tu Mano, y no dulces como la miel bajo la dependencia de seres de carne y hueso.”
El Buitre proclama: “Y Tú, HaShem Elokim Tzvaot, Elohei Yisrael, despierta para juzgar a las naciones; no tengas compasión de los que traman iniquidad. Selah.”
La Grulla proclama: “Alabad a HaShem con arpa; cantadle con salterio y decacordio.”
El Pájaro Cantor proclama: “Aun el ave halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, cerca de Tus altares, oh HaShem Tzvaot, Rey mío y Elokim mío.”
La Golondrina proclama: “Por tanto, a Ti cantará mi alma gloria, y no callará. HaShem Elokai, Te alabaré para siempre.”
El Vencejo proclama: “Mi socorro viene de HaShem, que hizo los cielos y la tierra.”
El Paíño proclama: “Luz está sembrada para el tzadik, y alegría para los rectos de corazón.”
La Tórtola proclama: “Consolad, consolad a Mi pueblo, dice vuestro Elokim.”
La Cigüeña proclama: “Hablad al corazón de Yerushalayim; decidle a voces que su tiempo de servidumbre es cumplido, que su iniquidad es perdonada.”
El Cuervo proclama: “¿Quién prepara al cuervo su sustento, cuando sus polluelos claman a El?”
El Estornino proclama: “Y la descendencia de ellos será conocida entre las naciones, y sus renuevos en medio de los pueblos; todos los que los vieren, reconocerán que son linaje bendito de HaShem.”
El Ganso Doméstico proclama: “Alabad a HaShem, proclamad Su Nombre; haced notorias Sus obras en los pueblos. Cantad a Él, cantadle salmos; hablad de todas Sus maravillas.”
El Ganso Silvestre proclama: “Voz que clama en el desierto: Barred el camino de HaShem; enderezad calzada en la soledad para nuestro Elokim... Bendito el varón que confía en HaShem, y cuya confianza es HaShem.”
Los Patos proclaman: “Confiad en HaShem perpetuamente, porque en Yah HaShem está la fortaleza de los siglos.”
El Saltamontes proclama: “Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro?”
La Langosta proclama: “HaShem, Tú eres mi Elokim; Te exaltaré, alabaré Tu Nombre, porque has hecho maravillas.”
Los Peces proclaman: “Voz de HaShem sobre las aguas; resuena el El de gloria, HaShem sobre las muchas aguas.”
La Rana proclama: “Bendito sea el Nombre de la gloria de Su Reino por siempre jamás.”
La Oveja proclama: “¿Quién como Tú, oh HaShem, entre los poderosos? ¿Quién como Tú, magnífico en santidad, temible en loores, hacedor de maravillas?”
La Vaca proclama: “Cantad con júbilo a Elokim, fortaleza nuestra; aclamad al Elokim de Yaakov.”
El Animal de Carga proclama: “Cuando comieres del trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien.”
El Caballo proclama: “He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores, así nuestros ojos miran a HaShem nuestro Elokim, hasta que se apiade de nosotros.”
El Asno proclama: “Tuya es, oh HaShem, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todo lo que está en los cielos y en la tierra es Tuyo. Tuyo, oh HaShem, es el reino, y Tú eres excelso sobre todos.”
El Buey proclama: “Entonces cantó Moshé y los hijos de Yisrael este cántico a HaShem, y dijeron: Cantaré yo a HaShem, porque se ha magnificado grandemente.”
Las Bestias Silvestres proclaman: “Bendito es Aquél que es bueno y hace el bien.”
La Gacela proclama: “Pero yo cantaré de Tu poder, y alabaré de mañana Tu benevolencia; porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.”
El Elefante proclama: “¡Cuán grandes son Tus obras, oh HaShem! Muy profundos son Tus designios.”
El León proclama: “HaShem saldrá como guerrero, como hombre de batalla despertará celo; clamará, rugirá, prevalecerá sobre Sus adversarios.”
El Lebrel proclama: “Alegraos, tzadikim, en HaShem; a los rectos es hermosa la alabanza.”
Los Reptiles proclaman: “Alégrese Yisrael en su Hacedor; los hijos de Tsiyon se gocen en su Rey.”
La Serpiente proclama: “Sostiene HaShem a todos los que caen, y levanta a todos los oprimidos.”
El Escorpión proclama: “Bueno es HaShem para con todos, y Sus piedades sobre todas Sus obras.”
La Hormiga proclama: “Ve a la hormiga, oh perezoso; mira sus caminos, y sé sabio.”
La Rata proclama: “¡Todo lo que respira alabe a Yah! ¡Hallelu-Yah!”
Los Perros proclaman: “Venid, postrémonos e inclinémonos; arrodillémonos delante de HaShem nuestro Hacedor.”